El Proyecto de AFP Estatal

Publicado : 25 Junio, 2014 en Columnas Chile 21, Eugenio Rivera

|por Eugenio Rivera|


La Presidenta de la República envió al Congreso el proyecto de ley que crea la AFP estatal, estructurada como sociedad anónima que constituirán el Fisco (1%) y la Corporación de Fomento de la Producción (99%). Dos son sus principales objetivos: aumentar la cobertura, en particular, a los grupos a los cuales resulta más difícil acceder y promover la competencia.

La iniciativa ha encontrado un rechazo, aunque no particularmente virulento, tanto entre las AFP como en las organizaciones sindicales. Para los primeros, la AFP estatal no soluciona los problemas del sistema previsional (bajas contribuciones y edades de jubilaciones muy tempranas en el contexto de las mayores expectativas de vida); tampoco creen que pueda reducir las comisiones más allá del 0,77% y 0,47% cobradas por las AFP Modelo y Planvital respectivamente y consideran que su aparición puede afectar la libre competencia por las ventajas que le daría el ser parte del Estado. Para las organizaciones sindicales, la AFP estatal legitima el sistema de capitalización individual el cual ni siquiera consideran como sistema de seguridad social.

Para las AFP, la iniciativa constituye una amenaza pero, al mismo tiempo, una cierta garantía de que el sistema de capitalización individual no va a dejar de ser el eje del sistema previsional. Una AFP estatal implica que las administradoras van a perder el control y el manejo de una parte importante de los ahorros previsionales de los chilenos al pasar a ser manejados por una institución pública. Desde el punto de vista de su impacto en el desarrollo económico del país, crucial será lo que la AFP estatal pueda hacer algo diferente con los recursos de los chilenos que se cambien con sus cuentas individuales a ella.

Desde el punto de vista estrictamente previsional la AFP estatal, como está definida en el proyecto, resulta poco relevante. Los grupos a los cuales pretende incorporar al sistema tienen poco que esperar del sistema de capitalización individual y lo más probable que seguirán siendo beneficiarios del pilar solidario creado por la reforma del 2008. Por otra parte, las cotizaciones que se pueda captar de este sector son poco relevantes desde el punto de vista fiscal.

Para que la AFP estatal haga una diferencia debe tener tres objetivos. Debe apuntar a los grupos medios para los cuales el pilar solidario juega un papel secundario y una comisión menor puede ser significativa. La gran rentabilidad que ha obtenido la AFP Modelo en los últimos dos años (211% y 95% en el 2012 y 2013 respectivamente) es una clara señal de que una comisión de 0,1% o 0,2% es claramente posible. Debe jugarse por incorporar a todos los que desean una alternativa pública dentro del actual sistema. Debe tener un directorio con una clara voluntad de innovar en la mezcla de colocaciones, privilegiar el desarrollo productivo del país y contribuir a la regulación del sector. De esa forma la AFP estatal se constituye en un ámbito privilegiado de experiencias para transitar a un nuevo sistema previsional.