¿La AFP estatal como el primer eslabón hacia un nuevo sistema de pensiones?

Publicado : 19 Junio, 2014 en Columnas Chile 21, Jaime Ensignia

|Por Jaime Ensignia|


Fiel a su palabra y en el contexto de los “56 compromisos para mejorar la calidad de vida en el Chile de todos” en los primeros 100 días de gobierno, la Presidenta Bachelet firmó este lunes 16 de junio el proyecto de ley que creará la AFP estatal. Recordemos que en su primer gobierno, la posibilidad de crear una AFP estatal fue abiertamente obstruida por el ex Ministro de Hacienda, Andrés Velasco. El objetivo de esta entidad es crear mayor competencia en el mercado de las AFP y ampliar la cobertura a sectores vulnerables de la sociedad chilena.

Según el subsecretario de Previsión Social, Marcos Barraza, existen más de 4 de millones de chilenos que no participan en el sistema previsional actual: éstos serían los sectores objetos de interés de la nueva AFP estatal. Tal como lo han señalado autoridades de gobierno como la propia Presidenta y la Ministra del Trabajo y Previsión Social, Javiera Blanco, la AFP estatal no es una solución al problema de fondo en materia previsional, no obstante representa “un avance relevante” en tanto permitiría acceder a un sistema de pensiones más cercano a las necesidades de millones de chilenos, cuestión que el actual sistema de AFP de capitalización individual no ha podido resolver en sus 33 años de funcionamiento. Por el contrario, el modelo vigente de AFP, publicitado y exportado como producto exitoso, ha lucrado desde sus inicios a costa de la pobreza en la vejez de gran parte de nuestra gente. Más aún, la promesa de entregar pensiones que rondarían entre un 70% y 80% del último sueldo parece una burla frente a la realidad de pensiones que apenas llegan a un tercio de ese monto.

Lo contundente del fracaso del sistema de AFP explica también el amplio consenso político y social en cuanto a la necesidad ya no de revisarlo, sino de sustituirlo por un nuevo sistema, sea de reparto o mixto, ciertamente siguiendo las nuevas exigencias y desafíos de la sociedad chilena. Sin ir más lejos, la CUT, la ANEF, partidos políticos y parlamentarios de la centroizquierda están decididamente por una transformación sustantiva del sistema. Sólo una sospechosa miopía explicaría que algunos vean en este proceso una vuelta a un pasado sin cabida en el Chile de hoy. Se trata, claramente, de ponerse al día en una materia elemental. En el particular caso del sistema de pensiones y bajo los estándares de la OIT, el país está muy lejos de calificar. Menuda tarea se le impone a la Comisión Bravo, como se ha dado en llamar a la Comisión Asesora Presidencial sobre el Sistema de Pensiones, en cuanto a ver más allá de esta AFP estatal y enfrentar los poderosos intereses económicos y políticos que apuestan por no innovar en este campo preservando el statu quo.