Los persistentes nudos críticos de la igualdad de género

Publicado : 30 Octubre, 2013 en Igualdad de género, Portada, Prensa

Los persistentes nudos críticos de la igualdad de género

|por Gloria de la Fuente|»


Si bien los resultados de la contienda presidencial están más o menos claros, lo cierto es que el periodo que se abre tiene a distintos actores con la sensación (esperanzada o temerosa) de que a partir del 11 de marzo se juegan cosas importantes en Chile. Entre los ejes, uno de los más relevantes es la igualdad de género. Ilustraremos tres ámbitos donde este desafío se hace patente: el empleo, la política y los imaginarios culturales.

Datos de la Nueva Encuesta Nacional de Empleo muestran un aumento considerable de la ocupación femenina, particularmente a partir del año 2010, pero que se sostiene principalmente por mujeres que están sobre los 40 años de edad. ¿Por qué ocurre esto? Porque en general la legislación vigente tiende a poner la responsabilidad del cuidado de niños y niñas en la madre, factor disuasivo para los empleadores respecto a las mujeres en edad fértil. El posnatal de seis meses no contribuye a mejorar esta situación, porque no incentiva la corresponsabilidad en el cuidado, cuestión importante porque, evidentemente, una de las posibilidades ciertas de romper el círculo de la pobreza o que hace viable la movilidad social, es el acceso a un empleo de calidad que, además, otorgue a las mujeres autonomía para construir sus proyectos de vida.

Desde la política la realidad no es muy distinta, porque si bien tenemos una carrera presidencial donde 3 de 9 son candidatas y una de ellas con una alta probabilidad de éxito, en la contienda simultánea a nivel parlamentario y de consejeros regionales la realidad es muy diferente. En efecto, sólo el 18,8% son candidatas parlamentarias (diputadas) y algo más del 19,24% son las candidatas a core. Esto no es extraño, porque en los partidos, sólo el 17,3% son mujeres en órganos directivos. Menos mujeres en política, menos posibilidad que desde las estructuras de poder se propicien cambios a favor de la igualdad de género, que equilibren las relaciones de poder en una sociedad.

Un tercer aspecto, estrechamente relacionado con los anteriores, son las representaciones culturales. Estos imaginarios nos muestran que, si bien es posible observar tendencias de cambio en nuestra sociedad, aún están fuertemente ancladas las imágenes asociadas a roles tradicionales: hombres proveedores y mujeres en la crianza. Todo esto es un aspecto relevante porque impacta las prácticas en la vida cotidiana y las relaciones que se producen en nuestra sociedad no sólo en el espacio público, sino que, ante todo, en el mundo privado (donde la política pública puede no entrar). Este es un aspecto que ya recogía el Informe de Desarrollo Humano 2010 para Chile.


Los persistentes nudos críticos de la igualdad de género