Voto de chilenos en el exterior: entre la urgencia y el anacronismo

Publicado : 02 Octubre, 2013 en Portada, Prensa

|por María de los Angeles Fernández y Gloria de la Fuente|»


Se discute en el Senado la reforma constitucional que haría posible el sufragio de chilenos que viven en el exterior. En apariencia, pareciera una buena noticia pero encierra aspectos reveladores, tanto de los problemas de nuestra democracia como de un sector de la élite parlamentaria que, distanciada también en este tema de la opinión mayoritaria de los chilenos, no logra digerir las claves de la globalización. En efecto, la encuesta Auditoría a la Democracia, desde el año 2010, ya muestra que más del 60% de los chilenos está de acuerdo con abrir el voto extraterritorial. Además, resultan incomprensibles las barreras cuando Chile es el segundo país del mundo con mayor cantidad de acuerdos comerciales y con una inversión chilena en el exterior que sigue en ascenso, creciendo 47% en 2012, lo que sin duda abre para los chilenos posibilidades laborales fuera de nuestras fronteras.

La iniciativa ha visto ceder la resistencia inicial de la derecha, con la UDI como principal bastión, por una posible izquierdización de este tipo de voto para sustituirla por la exigencia de un “vínculo” que, en sentido anacrónico, aparece atado a presencias físicas y a intereses patrimoniales. De ahí al voto censitario y saltarse el principio de igualdad ante la ley, hay un solo paso.

La actual administración, a pesar de su declarada aspiración de cerrar la brecha entre los ciudadanos y la política, mantiene fuera de ella a casi 900.000 chilenos por cuanto no le coloca urgencia a la discusión a pesar de constituir una de sus promesas más repetidas. La discusión en curso, aunque un avance, mantiene resabios conservadores. Por un lado, constituye una iniciativa parlamentaria (moción) de reforma constitucional, por lo que hará difícil conseguir apoyos en el Congreso, cuando el camino podría haber sido una ley simple. Por otro, se reduce a la elección presidencial y plebiscitos, excluyendo la elección parlamentaria. Ello es un error. Frente al creciente y riesgoso descrédito del Congreso, urge relevar su carácter estratégico, sobre todo en la elaboración y revocación de las leyes que afectan a todos los chilenos. Además, esta ley se parece a la mujer de Lot, ya que mira más al pasado. Según la Encuesta Mundial de Gallup, 23% de los chilenos se iría a vivir al extranjero, lo que contrasta con el 13% del promedio mundial. Por tanto, no estaría de más ir anticipando la creación de un distrito electoral en el exterior.