Género y debates

Publicado : 20 Junio, 2013 en Igualdad de género, Portada, Prensa

|por María de los Angeles Fernmández|


La ausencia de temas fundamentales para el país se plantea como una crítica recurrente a los primeros debates desarrollados en el marco de las primarias. Estudios sobre los valores en el mundo, según Moisés Naim, muestran la importancia creciente de las libertades individuales y la igualdad de género. Se dirá que ambos se expresaron en las preguntas sobre el matrimonio igualitario y el aborto. El primero, que muestra la capacidad de incidencia de los movimientos de diversidad sexual, nos remite más a una agenda de igualdad de género que desafía la heterosexualidad normativa, pero escindida de los múltiples temas pendientes de la agenda de género de corte más tradicional de la transición, entendida como igualdad entre los sexos. A las deudas en materia de derechos sexuales y reproductivos y participación femenina deben sumarse la violencia de género —que nos tiene en el cuarto lugar de la región— y la brecha salarial. Para guinda de la torta, el actual gobierno, cuando está en los descuentos, anuncia medidas que trivializan el descenso de la natalidad y que poco ayudarán a liberar las capacidades laborales femeninas, aspecto tanto o más importante para mejorar nuestra magra productividad como la energía o la infraestructura.

Del debate Allamand-Longueira nada era esperable, pero sí surgen preguntas en torno al silencio, no tanto de los contrincantes de Bachelet, posiblemente inhibidos frente a ella en estos asuntos, sino de la propia ex Mandataria. Pudiera deberse a su autoconfianza en el voto femenino o al supuesto de la obviedad de su compromiso con estos asuntos, pero desaprovechó la oportunidad para visibilizar la desigualdad de género en educación y previsión. A la pregunta por el no avance en el posnatal durante su mandato, aludió a la crisis como principal excusa. Resulta preocupante que se entregue la señal de que, a las primeras de cambio, las mujeres podríamos ser “el pato de la boda”. La hipótesis no es del todo improbable frente a la sobrecarga de demandas y las señales de desaceleración económica, en el contexto de gobiernos de cuatro años. Ante este escenario, incluso podría alejarse todavía más la ley de cuotas, deuda que arrastra desde su anterior mandato. Súmese a ello que la ex Presidenta aparece rodeada de puros “hombres fuertes”.

Si para alguien resulta evidente que la consideración hacia el sexo femenino es una de las medidas del grado de evolución de una sociedad, es para Bachelet. Por ello, no cabe espacio para ambigüedades.