Cambio a régimen político fue analizado en Chile 21

Publicado : 15 Mayo, 2012 en Portada, Prensa

“Del presidencialismo al parlamentarismo” fue el título de la mesa redonda en la que el presidente honorario de la Fundación Chile 21, Carlos Ominami; y los senadores Ignacio Walker (DC) y Francisco Chahuan (RN), analizaron el cambio de régimen político en nuestro país.

En la ocasión el parlamentario y presidente de la DC, se refirió al acuerdo de su partido y Renovación Nacional. Sostuvo que es necesario impulsar el debate de las reformas políticas, entre otros, porque es un tema relevante en la crisis de representación “que nos preocupa y que en la práctica nos invita a discutir distintas alternativas”.

 “Estamos hablando de un nuevo régimen político para Chile y  hay que asumir una perspectiva estratégica de mediano y largo plazo para saber cómo evoluciona y se proyecta el régimen político. La economía anda bien y la política anda mal, y yo añadiría bastante mal”, dijo Walker.

 Sostuvo que la propuesta realizada con RN el pasado 18 de enero busca -entre otros- contribuir a  romper el hielo no con la calculadora en la mano. “Hay una desafección ciudadana de la política y por otro lado, una conflictibilidad social. No hay que criminalizar lo que ocurre en la calle, pero la calle no puede sustituir a las instituciones que deben tener la capacidad para canalizar las demandas sociales para provocar gobernabilidad”, agregó.

 Por su parte, el senador Francisco Chahuan indicó que existe una relación asimétrica en los poderes del Estado. “Hay un retroceso del Estado a favor del mercado y también un retroceso del poder Legislativo frente al Ejecutivo, lo que tiene implicancias; por otra parte hay que analizar las distintas reformas políticas y su relación al sistema electoral y de partidos”, dijo

 Indicó que hay que hacer cambios al sistema electoral. Sostuvo que el binominal genera un empate político, por lo que hay que derivar a un  sistema proporcional corregido. “La idea es posibilitar que minorías se incorporen al sistema pero evitar la atomización en demasía que tampoco le hace bien a la democracia”, recalcó.

 “No nos queda mucho tiempo, consideramos que el desprestigio generalizado que se ha dado en la actividad política; y la evidente atomización y diversidad de la cual el sistema  político tiene que hacerse parte; el agotamiento del sistema presidencial y del propio sistema electoral, nos da cuenta de una necesidad urgente que tenemos que enfrentar, y en este sentido, los dos partidos de centro han hecho una propuesta al país en esta dirección, hay desafíos, una es la reforma sustantiva”, comentó.

 En tanto, el presidente honorario de la Fundación Chile 21, Carlos Ominami,  valoró el acuerdo RN-DC. Indicó que  no  sólo es posible, sino que es  imprescindible un cambio de régimen, por lo que  hay que hacer todo lo que esté al alcance para hacerlo posible. “El hiper presidencialismo heredado de la Constitución de 1980 está matando la democracia en el país, porque está relegando al Parlamento a la condición de un poder subalterno y menor, que no sólo se distancia de la ciudadanía, ya que pone al Parlamento en una condición de un gran desprecio ciudadano”, dijo.

 “Por definición los parlamentos son lentos, revisan puntos de vistas, tienen dificultad para operar en tiempo real, dificultad adicional, en donde la deliberación parlamentaria difícilmente se puede reducir a una cuña, entran mal a una pantalla de TV, y cuando entran lo hacen de mala manera. El Parlamento aparece hoy como el epicentro de la ineficacia y de privilegios abusivos”, sostuvo.

 Ominami agregó que si se analiza la historia, en el pasado el Senado era el lugar de la generación de liderazgos políticos del país, condición que ha cambiado radicalmente, ya que  sostiene que es el “lugar por excelencia de la destrucción de los liderazgos”, situación que se agrava –añade- ya que “todos los gobiernos ocupan al Parlamento como chivo expiatorio de sus propias dificultades”.

 Recalcó que un régimen semi presidencial tiene enormes ventajas sobre el presidencialismo exacerbado, es más eficiente porque  garantiza mayorías parlamentarias; es más flexible para constituir coaliciones; y “permite que el Presidente sea el de todos los chilenos y no de todo”.