Alza de impuestos e inversión: mito y realidad

Publicado : 27 Enero, 2012 en Portada, Voz Chile 21

Por Carlos Fortin

La decisión del gobierno de incluir la cuestión de la reforma tributaria en su agenda ha reabierto el debate acerca de si el alza de los impuestos es nociva en tanto desalienta la inversión.
Se recordará que ése fue precisamente el argumento usado en 2010 por los opositores al aumento del impuesto específico a la minería. El Consejo Minero en marzo de 2010 declaró que “de aquí al año 2015 se espera que se materialicen proyectos de inversión minera (privada) por un total de US$ 22.134 millones, según cifras oficiales de Cochilco.Cualquier cambio tributario que altere las reglas del juego podría tener impacto en estas inversiones mineras futuras.”
Dos antecedentes recientes muestran que ese punto de vista es equivocado. De acuerdo a cifras del Comité de Inversiones Extranjeras, los proyectos de inversión autorizados en 2011 ascendieron a 
US$ 13.790 millones, la mayor cifra histórica de inversión extranjera directa. De ellos el 70% (US$ 9.668 millones) corresponde a proyectos mineros. Es decir, en el primer año después del alza del impuesto específico los proyectos de inversión minera alcanzaron el 44% del monto previsto para todo el quinquenio 2011-2015.
Por otra parte, el Informe Económico sobre Chile de la OCDE recién publicado concluye que el actual tratamiento tributario de la minería en Chile es favorable según estándares internacionales, y que por consiguiente “hay espacio para que Chile aumente sus impuestos a la minería sin desalentar la inversión, especialmente si van acompañados de nuevas mejoras en el entorno de negocios”.
Evidentemente los niveles de tributación son un factor importante en las decisiones de inversión. Plantear, sin embargo, que todo cambio tributario ahuyenta la inversión es claramente insostenible. El inversionista, especialmente el extranjero, toma en cuenta una variedad de factores a la hora de decidir dónde invertir: la disponibilidad de recursos naturales y humanos, el contexto institucional y jurídico, el clima de inversión en su conjunto. Chile es atractivo en todos esos factores y puede por consiguiente permitirse niveles superiores de tributación sin desalentar la inversión.

Publicado en “Diario Financiero” el 26 de Enero de 2012