Presidente honorario de Chile 21 en seminario sobre participación ciudadana

Publicado : 16 Diciembre, 2011 en Prensa

Presidente honorario de Chile 21 en seminario sobre participacion ciudadana (Foto cortesía del Senado de la República)“Hay un hecho indesmentible, que es la crisis de la democracia representativa, no por críticas a su fundamento, sino porque es claramente insuficiente”, dijo el presidente honorario de la Fundación Chile 21, Carlos Ominami, en el contexto del seminario “Participación ciudadana: marco teórico, experiencia-práctica”, organizado por la Comisión Nacional de Cooperación con la UNESCO y el Senado de la República.

Ominami sostuvo que existe una paradoja dada por la universalización del ideal democrático, pero también una universalización de la crítica a sus limitaciones. Es así que “predomina el escepticismo y la desconfianza”.

Añadió que la crisis de la democracia representativa se debe a la complejidad del tema, diversidad y tecnificación, imprevisibilidad, aumento del riesgo, individualismo, demanda de inmediatez, la redes sociales y su regulación y anonimato.

Indicó que predomina una sensación de que se constituye una clase política que expropia la soberanía popular y que se sirve a si misma, una especie de “aristocracia electiva”.

“No hay declinación de la ciudadanía. Hay una modificación en las formas de ejercicio. Hay que recompensar la erosión de la confianza con la organización de la desconfianza”, dijo Ominami.

En nuestro país este sentimiento de desconfianza, resaltó, está agudizado por una representación poco legítima, un sistema electoral injusto, un padrón electoral restringido, quórums inalcanzables y el poder del dinero.

Junto con destacar la importancia del hiperpresidencialismo, Ominami dijo que la democracia representativa requiere de contrapoderes, de otra forma pierde energía, se desnaturaliza y pierde capacidad de transformación.

Según dijo, de acuerdo a Rosanvallon se requieren poderes de vigilancia, mecanismos de “empeachement” o sanción; y un juicio político. Respecto a los contrapoderes ciudadanos nombró la revocación de mandatos y la asociación de vigilancia, por ejemplo de los consumidores.

Ominami se refirió a las formas de democracia participativa, entre ellas las consultas, los plebiscitos y la iniciativa popular de ley. Agregó que el debate sobre educación debió ser objeto de un plebiscito nacional.

“La confluencia entre la democracia representativa y participativa es parte del proceso siempre incompleto de la construcción de la democracia”, dijo. Agrego que estos mecanismos deben reservarse para cuestiones relevantes y concluyó que el tema de fondo en nuestro país es la ilegitimidad de la Constitución.